El saco de dormir es probablemente la compra más útil, y a la vez más malinterpretada, de la canastilla del bebé. Útil porque sustituye de forma segura a las mantas sueltas en la cuna, evitando el riesgo de asfixia asociado a sábanas y edredones sueltos. Malinterpretada porque la mayoría de los padres lo eligen fijándose solo en la estética, ignorando el dato que realmente importa: el tog, la unidad que mide cuánto "abriga" el tejido.
Qué es el tog y por qué importa más que el material
El tog es una unidad de medida del aislamiento térmico: cuanto más alto es el número, más pesado y cálido es el saco. En el mercado suele haber sacos de 0.5 tog (verano), 1.0 tog (entretiempo) y 2.5-3.5 tog (invierno, en ambientes sin calefacción). El material (algodón, muselina, bambú) influye en la transpirabilidad, pero es el tog lo que determina si el bebé tendrá calor o frío —por eso es el primer dato a comprobar en la etiqueta, antes incluso que el color o el estampado.
Tabla orientativa temperatura/tog
Como referencia general (a adaptar siempre según cómo tu bebé perciba el calor, que varía de un bebé a otro): por encima de 24°C en la habitación, un saco de 0.5 tog con un body ligero suele ser suficiente. Entre 20 y 24°C, un saco de 1.0 tog con un pijama ligero funciona bien en la mayoría de los casos. Entre 16 y 20°C se suele pasar a un saco de 2.5 tog con un pijama más abrigado. Por debajo de 16°C, mejor un saco de 3.5 tog, valorando además una capa adicional si la habitación no tiene calefacción.
Cómo elegir la talla correcta
La talla de los sacos de dormir casi siempre se basa en la altura del bebé, no en la edad como con la ropa —un detalle que muchos padres primerizos ignoran, comprando la talla equivocada fijándose solo en los meses indicados en el envase. Un saco demasiado grande reduce el efecto de "contención" que ayuda a muchos recién nacidos a sentirse seguros, y en los modelos con apertura para las piernas puede suponer un riesgo de deslizamiento. Un saco demasiado pequeño, por el contrario, limita el movimiento y puede resultar incómodo en pocas semanas.
