Ver a un niño levantarse de la cama con los ojos abiertos, caminar por la casa o hablar de forma confusa mientras sigue dormido asusta a muchos padres la primera vez. El sonambulismo es en realidad un fenómeno común en la infancia, casi siempre inofensivo, y en la mayoría de los casos desaparece solo con el crecimiento.
Qué es el sonambulismo
El sonambulismo pertenece a la misma familia que los terrores nocturnos: ambos son episodios de "parasomnia" que ocurren durante el sueño profundo, típicamente en la primera parte de la noche. El niño no es consciente durante el episodio, y casi nunca lo recuerda por la mañana.
Por qué les pasa más a los niños
El sonambulismo está ligado a una inmadurez del sistema que regula las transiciones entre las fases del sueño, por lo que es mucho más común en niños que en adultos. El cansancio excesivo, la fiebre o un cambio en la rutina pueden aumentar temporalmente la frecuencia de los episodios.
Cómo reaccionar con seguridad durante un episodio
El consejo más importante es: no lo despiertes bruscamente. Despertar a un niño en medio de un episodio puede causar más confusión y agitación que simplemente dejar que el episodio termine. Es más eficaz guiarlo con calma y suavidad de vuelta a la cama, hablando en voz baja, sin intentar "razonar" con él en ese momento.
