Un niño que hasta hace poco se dormía tranquilo, y ahora llora desconsoladamente cuando sales de la habitación, casi siempre está atravesando una fase normal de ansiedad de separación —no un problema de sueño en sí, sino una etapa emocional que también se refleja en la noche.
Qué es la ansiedad de separación
La ansiedad de separación es la comprensión, por parte del niño, de que los padres existen incluso cuando no están visibles —un concepto llamado "permanencia del objeto"— combinada con el miedo de que, una vez que se van, puedan no volver. Es una señal de desarrollo cognitivo saludable, no un retroceso.
Cuándo aparece típicamente
La ansiedad de separación suele surgir entre los 8 y los 14 meses, con un posible segundo pico hacia los 18 meses-2 años, a menudo ligado también al desarrollo del lenguaje y a una mayor conciencia general del niño.
Cómo se manifiesta en el sueño
Por la noche, la ansiedad de separación suele traducirse en despertares con petición inmediata de un padre, resistencia a dormirse solo aunque antes no fuera un problema, y una necesidad más intensa de contacto físico o cercanía para volver a dormirse.
