Una de las preguntas más frecuentes entre los padres que amamantan es el momento adecuado para reducir las tomas nocturnas. La respuesta varía mucho de un bebé a otro, pero existen algunos principios generales útiles para orientarse.
Cuánto es normal seguir amamantando de noche
En los primeros meses, una o más tomas nocturnas son fisiológicamente necesarias: el estómago de un recién nacido es pequeño y la leche materna se digiere rápido. Es completamente normal que un bebé de 2-4 meses se despierte todavía 2-3 veces para alimentarse. A medida que crece e introduce alimentos sólidos, la necesidad calórica nocturna disminuye progresivamente.
Cuándo empezar a valorar una reducción
Un buen indicador es la introducción estable de comidas sólidas completas durante el día, generalmente después de los 6 meses, junto con un crecimiento regular según la curva del pediatra. Si el bebé come bien de día y sigue despertándose varias veces más por costumbre que por hambre, podría ser el momento adecuado para empezar una reducción gradual.
Cómo reducir gradualmente las tomas nocturnas
El método más suave consiste en alargar progresivamente el intervalo entre una toma nocturna y otra, o acortar gradualmente su duración, en vez de eliminarlas de golpe. Algunos padres encuentran útil que, en esta etapa, sea la pareja no lactante quien gestione uno o más despertares, ofreciendo consuelo de otras formas distintas al pecho.
