Un bebé que se despierta sistemáticamente a las 5 o 5:30 de la mañana, lleno de energía y listo para empezar el día, es una de las situaciones más agotadoras para los padres —no lo bastante grave como para parecer un problema serio, pero lo bastante frecuente como para desgastar las energías de toda la familia.
Qué se entiende realmente por "despertar demasiado pronto"
En general, un despertar antes de las 6 de la mañana, junto con la imposibilidad de volver a dormirse, se considera precoz respecto a la media. Un despertar anticipado ocasional no es un problema; se vuelve relevante cuando se repite de forma sistemática durante varias semanas seguidas.
Las causas más comunes del despertar precoz
Las causas más frecuentes incluyen: una habitación no suficientemente oscura (la luz del amanecer que se filtra despierta a muchos bebés antes de lo previsto), un horario de la noche demasiado tardío (paradójicamente, un bebé que se acuesta más tarde a menudo se despierta antes, no después), y siestas diurnas demasiado largas o tardías por la tarde.
El papel de la luz de la mañana en el despertar precoz
Incluso una cantidad mínima de luz que se filtra en la habitación, especialmente en las estaciones con amanecer temprano, puede ser suficiente para interrumpir el sueño de un bebé en sus fases más ligeras. Unas cortinas opacas eficaces suelen ser la intervención con mayor impacto en este problema específico.
